miércoles, 20 de noviembre de 2019
logo economy journal
< ver número completo: Reajuste o crisis económica para este 2019
Carmelo Mesa-Lago

Perspectivas económicas en Cuba para 2019

Catedrático emérito de economía y estudios latinoamericanos en la Universidad de Pittsburg

LA SITUACIÓN ECONÓMICA EN 2018


En 2018, en víspera de cumplirse el 60 Aniversario de la Revolución, la economía cubana sufría la crisis más aguda desde los años 90, después de la desaparición de la URSS y el cese de su comercio, suministro de petróleo, subsidios a los precios de exportaciones (como azúcar y níquel) así como a sus importaciones (petróleo) y una ayuda de 65.000 millones de dólares acumulada en el período 1960-1990.


Turismo Cuba

VARIABLES NEGATIVAS


El último año para el que hay estadísticas disponibles completas es 2017, aunque hay algunas cifras para 2018; los indicadores macroeconómicos eran como sigue: 1) la tasa de crecimiento económico (PIB) en 2018 fue de 1,1% (la quinta inferior en la región), menos de la quinta parte de la tasa de 6% que se requiere para un crecimiento apropiado y sostenido; 2) la formación bruta de capital fue 10,3%del PIB en 2017 (la más baja de la región) y se necesita 25% —la tasa que existía en 1989— para aumentar el magro crecimiento; 3) el déficit fiscal fue de 11,9% en 2018, el mayor de la región; y 4) la cifra sobre inflación no es confiable porque Cuba no publica la canasta de bienes y servicios esencial para el cálculo de dicho indicador; sin embargo, un indicador alternativo: el excedente monetario en circulación, alcanzó 54% del PIB en 2017, el mayor desde la crisis de los 90s, y mostró una tendencia creciente.


Con respecto a la producción minero-industrial en 2017: 1) el índice de producción manufacturera era 32% inferior al nivel de 1989 (el año antes de la crisis de los 90); 2) la minera descendió por quinto año consecutivo (-1,4% en 2017) y la de níquel, que había mermado 30% desde 2007, se estancó; 3) la azucarera fue una de las más bajas en la historia y estaba 77% por debajo del nivel de 1989; 4) las de acero, cemento, textiles y fertilizantes, todas declinaron y se colocaban entre 60% y 91% por debajo de 1989; 5) la de puros, después de un aumento sostenido desde 2009, bajó 2%; 6) la única línea que mostró un incremento fue la electricidad en 0,9%; y 7) las cifras de producción de medicamentos que habían crecido de forma constante desde 2007 y logrado una cima en 2015, dejaron de publicarse en 2016-2017, una indicación de que probablemente ocurrió una mengua.


La producción agropecuaria y pesquera en 2016 había descendido en once de 13 cultivos (solo creció en tabaco en rama), con la caída oscilando entre 13% y 76% en cinco de ellos (arroz, maíz, cítricos, leche de vaca y pescado-marisco). 


Entre 1989 y 2016 hubo aumentos notables en cinco productos (tubérculos plátanos, hortalizas, frijoles y otras frutas) y declives en siete (arroz, maíz, cítricos, tabaco en rama, leche de vaca, cabezas de ganado y pescado-marisco) y era igual en la producción de huevos.


Cada año bajo la Revolución ha ocurrido un déficit en la balanza comercial de mercancías, que alcanzó su cúspide en 2008 y después menguó por causa de un recorte en las importaciones, lo cual provocó escasez tanto de insumos para la producción como de bienes de consumo. Después de un acuerdo firmado en 2001 con Hugo Chávez, Cuba comenzó a exportar servicios profesionales (principalmente personal de salud) a Venezuela que llegó a comprar el 75% de dichos servicios. Estos no solo compensaron el déficit en la balanza de mercancías sino además generaron un superávit en el saldo global. En 2014-2017, la crisis económica venezolana redujo la exportación de servicios profesionales en 23% y el superávit en un 30%.


VARIABLES POSITIVAS


El turismo fue el mayor éxito de la economía cubana: el número de visitantes aumentó 16% en 2017 sobre 2016 y 17 veces respecto a 1989, mientras que el ingreso bruto creció 8% en 2017 y 20 veces respecto a 1989. Las medidas del presidente Obama en 2015-2016 facilitaron un aluvión de visitantes estadounidenses que jugó un papel crucial en los referidos aumentos. No obstante, debido al huracán Irma, que destruyó varios hoteles y las medidas restrictivas impuestas por el presidente Trump, el número de turistas declinó en el cuarto trimestre de 2017 y el primer semestre de 2018. Una recuperación comenzó en septiembre de 2018, pero con un cambio importante: una disminución de los turistas que arriban por avión y un aumento de los que viajan por cruceros y gastan un séptimo de lo que desembolsan los primeros.


Las remesas en efectivo enviadas por los cubanos en el exterior aumentaron en 143% entre 2008 y 2017 cuando se convirtieron en la segunda fuente de divisas.


Como en el turismo, la apertura de Obama, que eliminó las restricciones al envío de remesas, fue un factor en el aceleramiento de su envío. Contrario al turismo, hasta ahora Trump no ha restringido las remesas.

Cuba consiguió la condonación de la deuda con los principales acreedores que en la mayoría de los casos cancelaron el capital adeudado a cambio de que Cuba pagase anualmente los intereses acumulados por el impago. El cumplimiento de los compromisos mejoró la imagen externa cubana esencial para obtener crédito, pero representa una carga muy pesada que ha obligado a reducir las importaciones.


Finalmente, la inversión extranjera directa ha crecido desde que se promulgó la nueva ley en 2014, si bien los resultados son inferiores a los que se necesita: hasta fines de 2018 se habían materializado solo 570 millones de euros que representan un quinta parte de los 2.850 millones anuales oficialmente requeridos, mientras que en la Zona de Desarrollo de Mariel, de 41 inversiones aprobadas sólo 15 han iniciado operaciones.


PERSPECTIVAS PARA 2019


El problema más peliagudo que Cuba enfrenta es la severa crisis económica venezolana agravada por la crisis política en 2019, la orden de Trump para incautar los pagos por la compra de petróleo venezolano en EEUU —que se estima restará 12.540 millones euros al régimen de Maduro— y el creciente aislamiento internacional del país. A fines de febrero de 2019 parecía haber amainado el riesgo de una intervención militar de EEUU, pero es indudable que la situación económica empeorará. En su cúspide en 2013, la combinación del intercambio comercial, la compra de servicios profesionales, el suministro de petróleo y la inversión de Venezuela equivalían al 10% del PIB cubano. Entre 2013 y 2017, el comercio entre los dos países decreció de 44% a 17%, la compra de servicios profesionales mermó en 23%, el suministro de petróleo se redujo a la mitad, y cesó la inversión que llegó a ser de 1.710 millones de euros. Por ello, cualquier predicción para 2019 será determinada por lo que ocurra en Venezuela.


Como en 2018, las variables negativas predominan sobre las positivas, mientras que las externas son más fuertes que las internas.


VARIABLES NEGATIVAS


Internas


El plan de la economía para 2019 fija una tasa de crecimiento de 1,5% pero el plan no se ha cumplido en los últimos siete años y, aunque se cumpliese, dicha tasa mantendría el estancamiento y sería una cuarta parte de la tasa de 6% oficialmente establecida para un desarrollo sostenido. No es probable que la formación de capital bruto aumente mucho más del 10%, ni que tampoco crezca de manera tangible la producción agropecuaria, minera, manufacturera, agropecuaria y pesquera. Es predecible un aumento en el déficit fiscal y en el excedente monetario en circulación. 


Es altamente improbable la unificación monetaria-cambiaria en 2019, que Raúl Castro anunció implantaría en 2018, debido a la continua debilidad de la economía y el alto potencial de inflación que se dispararía con la unificación.


Las reformas estructurales raulistas no mejoraron la economía en un decenio y no luce viable que el nuevo presidente Díaz-Canel pueda revertir esa situación, ya que ha prometido el “continuismo”, a par que la nueva Constitución preserva los elementos fundamentales del sistema de planificación centralizada y el predominio de la empresa estatal sobre el mercado y la propiedad no estatal que han fracasado en todo el mundo.


Las variables positivas son: la abolición, a comienzos de 2019, de parte de las estrictas regulaciones a los cuentapropistas dictadas en 2018, motivada por reclamaciones del sector; la tercera reforma al usufructo (entrega de tierras estatales ociosas a campesinos para su explotación) que flexibiliza sus condiciones; el reconocimiento de la propiedad privada en la Constitución, aunque relegada al último lugar entre las cinco formas de propiedad de los medios de producción, sin regulación ni garantías; la edificación de nuevos hoteles de cinco estrellas y la expansión del número de habitaciones turísticas.


Externas


La primera negativa es el escalamiento de la política agresiva de Trump contra Cuba que incluye el anuncio de un posible retorno de la isla a la lista de países patrocinadores del terrorismo y la aplicación del título III de la Ley Helms-Burton (embargo de EEUU) que autoriza al Ejecutivo a sancionar a países extranjeros que han "traficado" con bienes confiscados por el gobierno cubano a corporaciones y ciudadanos estadounidenses (dicho título se había suspendido cada seis meses desde Clinton a Trump—primeros 18 meses). De materializarse estas amenazas, habría un fuerte impacto adverso en la inversión externa. 


Además, está la tendencia decreciente en el excedente del balance global de bienes y servicios; el cambio del arribo de turistas desde avión hacia crucero, porque estos gastan menos; el recorte en las importaciones por el constante crecimiento del pago de la deuda externa; los atrasos en los pagos a suministradores que afectan al suministro y al crédito externo; el litigio judicial del Club de Londres para reclamar una deuda de 1.496 millones de euros; las deudas pendientes con Argentina y Brasil, complicadas por gobiernos conservadores en esos países; la terminación del contrato cubano con Brasil para la compra de servicios de 8.000 médicos cubanos; y el descenso de 22% del intercambio comercial con China en 2017.


Positivos son: el incremento de la inversión extranjera, aunque aún está muy por debajo de las necesidades, y cierta flexibilización en el procedimiento para aprobarlas; el aumento sostenido de las remesas externas que no ha restringido Trump; un probable incremento en el número de turistas de seguir la tendencia que comenzó en el tercer trimestre de 2018; el pago de la deuda externa negociada, que ha mejorado el crédito externo; el aumento en 95% del intercambio comercial con Rusia en 2017; los convenios firmados con China (187 millones de euros) en 2017 y con Rusia (por un monto desconocido) en 2018; y la decisión del presidente mexicano López Obrador de contratar 3.000 médicos cubanos para reducir el impacto de la terminación del contrato con Brasil.


El análisis anterior indica que la economía cubana en 2019 probablemente continuará estancada, sin una mejoría substancial en el desempeño de sus indicadores clave, limitada por la actual institucionalidad que se preserva y estrangulada por los factores externos. 


Para cambiar ese derrotero sería esencial acelerar las reformas estructurales, pero Díaz-Canel ha prometido el continuismo, o sea, más de lo mismo. 



[1] Las estadísticas de Cuba citadas en este artículo proceden de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), Anuario Estadístico de Cuba 2007 a 2017, La Habana, 2008 a 2018, y de reportes a la Asamblea Nacional de Cuba, diciembre 2018. Las comparaciones con América Latina y el Caribe se basan en la CEPAL, Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2018, Santiago, diciembre 2018.


[2] En 2018, el PIB venezolano se contrajo 18% (el peor país en la región), la inflación era de 10 millones por ciento (un récord histórico mundial), y existía una aguda escasez de alimentos y medicinas.

Anterior
Siguiente

THE ECONOMY JOURNAL

Ronda Universitat 12, 7ª Planta -08007 Barcelona
Tlf (34) 93 301 05 12
Inscrita en el Registro Mercantil de Barcelona al tomo 39.480,
folio 12, hoja B347324, Inscripcion 1

THE ECONOMY JOURNAL ALL RIGHTS RESERVED

THE ECONOMY JOURNAL

THE ECONOMY JOURNAL ALL RIGHTS RESERVED

Aviso legal - Cookies