domingo, 16 de diciembre de 2018
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Pedro Castilla Weeber

Los robots que nos quitan el trabajo

Presidente de la Asociación de Robótica y Domótica de España ARDE


Los Informes


Sobre el tema de robots y el trabajo, se podría hablar de esa cuarta revolución que ya seguro el lector habrá leído. Habrá visto ese informe de Davos en el Foro Económico Mundial (de hace ya un par de años) que nos dice que en solo 5 años se perderán 7 millones puestos de trabajos y sólo 2 millones nuevos de empleos y otro informe anterior del banco de Inglaterra que hay riesgo de perder 15 millones de empleos, la gente le ha entrado miedo por su empleo (como si la crisis no fuera suficiente). 



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Tras esto llegará el 20-80, solo el 20% será necesario para cuidar de que todo funcione bien y el 80% a empleos de servidumbre de baja cualificación… o solo nos queda dedicarnos al arte humanístico… si se distribuyera bien la riqueza. Se terminarán de automatizar más la industria que quede y digitalizarán las empresas todo el papeleo, facturas y tratos con administraciones. Pero todos estos posibles problemas se solucionaran con sólo diciendo que se crearan nuevos empleos que ahora no podemos ni pensar (más dispositivos, programas… con sus diseñadores, programadores, ingenieros…). Con lo que como siempre podemos jugar con diferentes puntos de vista como pasa con todas las encuestas.


Las herramientas


Así pues el conflicto robot y trabajo lleva sucediéndose desde la invención de la máquina de vapor como claro ejemplo de la primera revolución industrial. Si no recordamos antes el uso de animales domésticos en los campos, que digo yo que quitó trabajo a los cazadores, a los que ayudaban en la recolecta… Como cualquiera otra herramienta inventada por el hombre a lo largo de su historia, que no se hizo más que para que una tarea se realizara en menos tiempo y menos gente (si una tarea se realiza más rápido es como si estuvieras utilizando 0.5 personas en vez de una como antes). 



Al ser la herramienta un objeto inanimado, lo que me preocupa no es lo que pueda hacer la herramienta sino el hombre, el jefe o el poder, que puedan hacer con ella



Al ser la herramienta un objeto inanimado, lo que me preocupa no es lo que pueda hacer la herramienta sino el hombre, el jefe o el poder, que puedan hacer con ella. Desde el manejo de un coche, un pistola, una bomba o cientos de fábricas de carbón y leña que provocaron la desigualdad en siglos pasados. Y lo siguen siendo ahora junto al petróleo y otros recursos minerales en países subdesarrollados.


El trabajo


Olvidamos que el trabajo debería ser un "trabajar para vivir" y no un "vivir para trabajar". El trabajo debe ser algo que nos guste hacer, aunque por su propia naturaleza de horario, responsabilidad y repetitividad, nos lo impiden y hacen que le odiemos, pero claro por eso tenemos un sueldo que nos consuela. Con lo que si estamos trabajando en lo que nos gusta, nunca podrá llegar una máquina y sustituirnos, porque ese amor y sentimiento con esa dedicación no lo tienen. 



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Muy pocos serán felices haciendo la misma tarea repetitiva en una cadena de montaje, y si lo son, es porque no conocen otra cosa, porque no tienen valor de aprender y crear, porque es un buen trabajo, con buen sueldo, que luego les permite vivir como quieren, con tiempo, con familia, con aficiones… Pero en verdad no aman su trabajo, si no lo que este les proporciona luego.


Los Robots


Y ahora llegamos a esas máquinas, esos futuros robots, que prácticamente serán humanos super-desarrollados, a los cuales debemos temer y sin embargo hemos dejado que crezcan porque los hemos fabricados nosotros mismos. En principio es el mismo miedo que se puede tener a que alguien más listo, con más experiencia y con más estudios llegue y te quite tu puesto de trabajo. Aunque de llegar aquí, seguro que cualquiera de estos robots, de versión obsoleta será más rápido y eficaz que cualquier otro humano con mucho conocimientos en la materia. Como he comentado una frase más atrás, si alguien ha comprado este robot para que haga una tarea, quitándole el puesto a otro, es porque alguien lo ha creado y vendido, dándole trabajo a él y a los suyos. E igualmente volviendo a los informes… habremos creado nuevos trabajos, que no tiene por qué ser de alta cualificación, sino también de baja.


El presente


Ahora mismo, aunque todo va muy rápido, sigo viendo lo mismo que los años 80 con la aparición de los primeros microchips. Las universidades y empresas ya hacían robots, que te hablaban, se paseaban por los pasillos y te hacían algo en la casa. Todos parecen que empiezan siempre desde cero, pues no comparten información, hacen una estructura, bípeda, con rueda o con patas, le dan movimientos, "inteligencia" para crear mapas y moverse libremente, le programan una tarea y un fin, te habla, te pregunta tu nombre, se acuerda de ti… La diferencia es ahora, como los ordenadores y teléfonos de ayer y hoy, es que hacen lo mismo, pero funcionan más rápidos y se montan y desarrollan en poco tiempo y aparentemente más barato con lo que, es cierto que ha llegado a más público.



El trabajo debe ser algo que nos guste hacer, aunque por su propia naturaleza de horario, responsabilidad y repetitividad, nos lo impiden y hacen que le odiemos, pero claro por eso tenemos un sueldo que nos consuela



Digo aparentemente más barato, porque si quieres que algo se bueno, de buena calidad, con buenos sensores y materiales, sigues teniendo necesitando tener dinero. Antes los portátiles no bajaban de precio, seguían teniendo más memoria y más velocidad pero seguía constando lo mismo, entonces para que más potencia si no bajamos el precio. Uno con una moneda el siglo pasado se podría comprar muchas cosas y por poco más casi una casa, y creemos que qué barato era todo… pero es que había que tener esa moneda y poco la tenían. Así pues ahora mismo de poder crear un robot realmente cercano al futuro, constaría tanto, que como todos los hechos hasta hoy, se quedarán de exposición.


El futuro


Pero no digo que no llegue, gracias a dios, que poco a poco no se va repitiendo lo mismo del todo una y otra vez. Con internet se va compartiendo la información, si es hacer lo mismo, pero como es más fácil, al hacerlo rápido, acabas antes y empiezas a ver algo más difícil que antes no tenías tiempo. Y los sensores y actuadores, aunque sean de mala calidad y los más baratos, son mucho mejores y avanzados que los más caros de hace una década. El software es lo que tenemos más avanzado, al ser lo más barato y más potencia de cálculo. El precio físico bajará simplemente con la producción en cadena y mejora de procesos. Con lo que faltaría es la idea creativa, el deseo de una empresa de desarrollarlos, uno de esos ídolos nacidos de sótanos y garajes, que crea ese producto que todo el mundo quiere. Lo que pasa en un campo tan multidisciplinar, es que uno no es experto en todo, en mecánica, programación, en lenguaje… pues de siempre ha habido chats con robots, y como ahora grandes empresas de buscadores y venta por internet tienen a una máquina entendiéndote… pero como aun indio, palabra por palabra, porque le falta un uso de lenguaje cotidiano y mal hablado, el conocimiento que tendría uno de lengua o psicología para programarlo bien. 


Claro que llegarán los robots humanoides, ojalá para cada hombre un robot, y ese robot se encargue de trabajar por ti toda la vida mientras tu disfrutas de tu tiempo libre y familia. Pero esto no lo veremos hasta con suerte ser viejos o como siempre se dice, nuestros hijos si lo verán.


Pedro Castilla Weeber. Ingeniero Técnico Industrial especialista en Electrónica Industrial. Actualmente dirige un MakerEspace en Knowheredenia.com



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