jueves, 13 de diciembre de 2018
logo economy journal
< ver número completo: Robótica
Carmen P. Flores

Los robots, ¿una amenaza para los trabajadores?

Directora de TEJ. Periodista

Dicen que el primer robot oficial de la historia fue creado entre los años 1937 y 1938, en la sede de Westinghouse Electric Corporation, en Mansfield, Ohio. Le pusieron de nombre Elektro. Medía unos dos metros de altura, pesaba 265 libras, y lo fabricaron con apariencia humanoide. Podía caminar por comando de voz y hablaba, siendo su vocabulario de 700 palabras.


Los historiadores van todavía más lejos. Alguno de ellos apuntan que, en el siglo III antes de Cristo, Homero en su obra 'La Ilíada', ya hablaba de sirvientes mecánicos dotados de inteligencia, que fueron construidos por Hefesto, el dios de la metalúrgia... También se cuenta que muchos años antes de la era de Cristo, Archy de Tarentum, construyó un pájaro automático. Apolonio de Perga, por sus inventos de una serie de autómatas musicales se le considera otro de los precursores de la moderna robótica. Y, por supuesto, al gran Arquímedes, que no sólo fue el primer descubridor de las palancas, sino también de aparatos mecánicos capaces de actuar como brazos y manos humanas... Herón de Alejandría, otro griego, se le recuerda como inventor de un mecanismo que abría y cerraba automáticamente las puertas de un templo y también de otros ingenios mecánicos que se movían como estatuas animadas y presentaban animales.


Ya en la Edad Media, el desarrollo de aparatos mecánicos fue numeroso, sobre todo en el arte musical. Los primeros grandes órganos eran obras maestras de ingeniería. En 1540, el artesano Giannello Della Torre, construyó para el emperador Carlos V una joven "robot" que tocaba el laúd, además de caminar en línea recta. Gottfried Haustesch hizo soldados mecánicos en movimiento, para los juegos del Delfín de Francia por encargo del Luís XIV. El obispo de Grossatesta, el papa Silvestre II o San Alberto Magno, todos ellos fueron constructores y dueños de autómatas increíbles para su época.


Otras civilizaciones antiguas, como la China, también disponían de autómatas y mecanismos automáticos, como el construido por Zhang Heng, que hacía las funciones de detector de terremotos que señalaba incluso la situación geográfica del epicentro. La lista puede ser tan larga e ilustrativa que mejor será que nos centremos en una época más cercana.


El término robótica fue acuñado por Isaac Asimov, definiendo así a la ciencia que estudia a los robots. Asimov definió también las "tres Leyes de la Robótica". Hoy, la ciencia ficción, ha llegado a imaginar a los robots visitando a nuevos mundos o dominando el nuestro.


En este número de The Economy Journal, nos hemos preocupado por estudiar el papel que están realizando los robots en el mundo del trabajo y la preocupación, justificada o no, del papel que estas máquinas fabricadas por el hombre puedan jugar en un futuro inmediato como sustitutos eficientes de las personas en los trabajos cotidianos y si con ello van a enviar al paro a millones de trabajadoras y trabajadores.


A lo largo de los artículos escritos por auténticos especialistas en la materia Vds. podrán formar su propio juicio de la mano de auténticos sabios y opinar libremente sobre un tema apasionante. Les invito a que sigan leyendo TEJ, ya en su nuevo formato que espero que también sea de su particular agrado, aunque en él solo hayan intervenido mentes humanas. 

Anterior
Siguiente

THE ECONOMY JOURNAL

Ronda Universitat 12, 7ª Planta -08007 Barcelona
Tlf (34) 93 301 05 12
Inscrita en el Registro Mercantil de Barcelona al tomo 39.480,
folio 12, hoja B347324, Inscripcion 1

THE ECONOMY JOURNAL ALL RIGHTS RESERVED

THE ECONOMY JOURNAL

THE ECONOMY JOURNAL ALL RIGHTS RESERVED

Aviso legal - Cookies