sábado, 21 de octubre de 2017
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Peru Erroteta. Periodista

En contraposición a la bufonada cinematográfica de Luis G. Berlanga, Alemania sí que se benefició del Plan Marshall (Programa de Recuperación Europeo, ERP) que financió el gran negocio de la reconstrucción europea, tras la II Guerra Mundial y actuó como cortafuegos de la Unión Soviética y del auge comunista en Europa.

El Plan se planteó en una reunión de países europeos, el 12 de julio de 1947. Formalmente, la Unión Soviética y los países del Este fueron invitados a participar, a sabiendas de que las condiciones que se les exigía (sometimiento de sus economías a controles externos e integración en un mercado europeo), lo hacían inviable. Diez y seispaíses aceptaron la ayuda que, entre 1947 y 1952, ascendió a la fabulosa cifra de 13.000 millones de dólares de la época. De ellos, el 90% fueron donativos. La España de Franco, apestada, fue excluida del Plan.

Tras seis años de guerra, buena parte de Europa estaba devastada. La mayoría de las ciudades estaban muy afectadas. Berlín y Varsovia habían sido reducidas a escombros. También resultaron dañadas las infraestructuras y la agricultura. Millones de personas pasaban hambre.Inicialmente, el gobierno de los EE.UU pensó que no harían falta muchos recursos para levantar la economía, pero en 1947 seguían sin registrarse avances. El paro y la escasez de alimentos provocaban huelgas y revueltas. La producción agrícola solo alcanzaba un 83% de la que se registró en 1938 y la industrial un 88%. Las exportaciones se habían estacando en torno al 59%.

El dinero del Plan fue utilizado para comprar productos estadounidenses

Sin embargo, las infraestructuras de los EE.UU estaban intactas, igual que sus reservas de oro y su base agrícolae industrial. La guerra había propiciado el mayor crecimiento económico de toda la historia de los Estados Unidos. Pero la salud a largo plazo de su economía dependía del comercio internacional. Los excedentes de producción necesitaban mercados a donde ser exportados. El dinero del Plan Marshall fue utilizado en gran parte para la adquisición de materias primas y bienes manufacturados estadounidenses, además de armas que se utilizaron, por ejemplo, en las guerras coloniales de Francia y Holanda. Incluso antes del Plan Marshall, los Estados Unidos ya estaban invirtiendo en Europa y después, a pesar del rearme y la guerra de Corea, siguieron haciéndolo. Se calcula que entre 1945 y 1947, unos 9.000 millones de dólares llegaron indirectamente de EE.UU al Viejo Continente.

Los factores políticos también estuvieron muy presentes en el Plan Marshall. Algunos estrategas estadounidenses, como George Kennan, preveían una división bipolar del mundo y, en consecuencia, veían el Plan como núcleo durode una nueva doctrina de contención de la Unión Soviética. Además, también preocupaba a los estadounidenses la influencia de algunos partidos comunistas, como los de Francia, Italia y Checoslovaquia, que tuvieron mucho apoyo popular en las elecciones de posguerra. Desde la perspectiva local, parecía muy remota la posibilidad de que estos partidos pudieran llegar a gobernar, pero los americanos los veían como una amenaza real.

También fue esto lo que determino que, en 1951, la RFA se uniera a la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), embrión de lo que más tarde sería el Mercado Común Europeo, a cambio del levantamiento de algunas restricciones a la producción que habían impuesto las potencias vencedoras. Alemania había sido el gigante industrial de Europa y se temía que su pobreza pudiera repercutir negativamente en la recuperación económica del Continente. "Existe la ilusión de que la Nueva Alemania que ha quedado tras las anexiones puede ser reducida al 'estado pastoril'. Eso no puede hacerse salvo que se exterminen o trasladen 25.000.000 de personas fuera del país", afirmó el Presidente de los Estados Unidos Herbert Hoover, en 1947.

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